jueves, septiembre 16, 2021

Nacionales, Sociedad

Alejandro Katz: Estamos al borde de una tragedia en muchos sentidos

(Por Raúl Acevedo) Así concluye el reconocido cientista argentino una entrevista con momarandu.com en donde reflexiona sobre la respuesta deficitaria de la dirigencia política a un contexto de crisis múltiple: económica, sanitaria, social y política. “La dirigencia argentina ya hace mucho que no despierta ilusiones”, sentencia

Creo que hay en sectores de la población mucha preocupación, tristeza, y, debería poder decirlo, decepción, pero no me animo a calificar así porque la dirigencia política argentina ya hace mucho que no produce ilusiones” dice respondiendo a una consulta sobre el enfrentamiento Nación/Caba/ Bs.As.

“Es de una bajeza extraordinaria politizar esta crisis sanitaria, social, y económica, y que se encamina a devenir si es que no lo ha hecho ya en crisis política” – agrega.

Para Katz está claro que nadie tiene la receta adecuada para enfrentarse a la Pandemia, pero observa diferencias en el camino. Dice: “Los países han tenido aciertos como equivocaciones. Nadie tiene ‘la solución’ pero, la dificultad no radica en que se hagan mal las cosas sino en el por qué. Una cosa es hacerlas mal porque el escenario es desconocido y no se poseen las herramientas adecuadas; y otra es hacerlas mal porque quiero aprovechar la ocasión para acrecentar poder, elevando la confrontación, sin propiciar consensos básicos, sin utilizar la herramienta democrática que es la deliberación y entonces, cuando eso es lo que sucede, ese camino ya es deplorable”

-A: ¿Cómo entrevé el desenlace?

– No veo ninguna voluntad de retroceder, de recapitular, la confrontación ha escalado a niveles complicados. Recurrir a la autoridad judicial ha sido una muestra de la deserción de la responsabilidad política. La solución jurídica siempre es blanco o negro, absolución o condena, pero la política es otra cosa, tiene medias verdades, resignaciones de una parte y de otra, negociaciones

-A: ¿Cómo ve el comportamiento ciudadano en este contexto?

– A tenor de artículos que he venido leyendo me parece muy grave la conducta de la ciudadanía. En ningún caso la dirección de nuestro voto en 2019 puede ser predictor de lo que vamos a pensar sobre el cierre o la apertura de escuelas en la Pandemia de 2021. Eso debería ser el resultado de un proceso de reflexión personal pero no el producto de un alineamiento partidario. Por eso creo que la ciudadanía ha abandonado su obligación de pensar de manera autónoma a partir de la mejor información de que disponga, su obligación de reflexionar, su obligación de pensar y tomar decisiones por sí misma. Parece que ha abandonado ese camino y que ha preferido un comportamiento tribal, irreflexivo, de bandas. El escenario es muy complicado, sí

– A: ¿No cree que con el reduccionismo: clases sí clases, clases no, se dejan de lado otros asuntos prioritarios como la Pandemia en sí misma, el deterioro económico…

– Vea: Argentina enfrenta no una sino cuatro crisis simultáneas: crisis económica, crisis social, crisis sanitaria y crisis política y ninguna de ellas tiene solución independiente unas de otras. La crisis política, por ejemplo, no se resolverá si se enfrenta la crisis sanitaria con una lucha de facciones. Es decir, las soluciones van unidas. Hay muchas crisis. No hay una sola dimensión de la realidad argentina que no esté en crisis y la dirigencia política las agrava, sin acuerdos parlamentaros para la toma de decisiones, sin discusión y sin consenso. No creo en las alternativas binarias, cerrar o abrir, sino en distintas estrategias combinadas y adecuadas a cada escenario.

-A: Observadores consideran que hay un peso demasiado significativo del componente electoral y mezquindades

– Usted menciona el adjetivo ‘mezquindad’. Yo, sin descartarlo, utilizaría adjetivos todavía más fuertes: como ignorancia, como ceguera. Las elecciones, sin duda, son la razón última de la decisiones que se están tomando. Siempre es “y esto cómo juega electoralmente” , pero, sin embargo, están en juego cuestiones de vida y de muerte para muchas personas, de situaciones extremas, de situaciones críticas, de falta de futuro para muchos niños. Los dirigentes parecen no entender que se trata de algo muy dramático. Se ciñen a lo electoral en vez de buscar caminos que atenúen el sufrimiento de la sociedad

“Hace poco me crucé con un dirigente muy respetado de la oposición que me preguntó como veía las cosas. Le respondí.”El Gobierno no va a hacer mucho más de lo que está haciendo, no tiene capacidad intelectual ni profesional para hacer algo distinto, tampoco voluntad ni ética. Pero ese no me extraña. Me preocupa la oposición que deberia estar en condiciones de proponer alternativas, de poner límites, de interactuar colaborativamente, Pero por más que busco, no lo veo. Tajuino, un cientista político, dice: la calidad de una democracia no se mide por la calidad del oficialismo sino de la oposición”. Pues bien, nuestra oposición no le está haciendo bien a la democracia ha optado por el peor de los papeles”, afirma.

“Yo lamento que la escena política se haya configurado de este modo. La obligación de la dirigencia, en general, es contribuir al acercamiento de posiciones y al diálogo, y entender que ante una incertidumbre como la de hoy el deber es mitigar la angustia con alternativas consensuadas no coercitivas”

“Estamos al borde de una tragedia en muchos sentidos”

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